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NACIONES UNIDAS, 12 oct (IPS) La guerra de Estados Unidos
contra el terrorismo internacional amenaza con desencadenar
una nueva carrera armamentista en Medio Oriente, adviertieron
expertos en asuntos de defensa.
Omán obtuvo 1.100 millones de dólares en armas
de Estados Unidos la semana pasada, y se convirtió
en uno de los primeros países alcanzados por la nueva
política de Washington para vender armas y otorgar
ayuda militar sin restricciones a lo gobiernos dispuestos
a sumarse a su coalición contra el terrorismo.
"Una vez más, parece que Estados Unidos emplea
la venta de armas como medio de recompensar a los países
que hacen lo que les decimos", comentó Natalie
Goldring, de la estadounidense Universidad de Maryland.
La venta efectuada a Omán es "lamentable",
opinó Goldring.
"Estados Unidos tendría que ser más cauto.
Es probable que nuestros pilotos se enfrenten (en Afganistán)
a armas estadounidenses transferidas a la región en
años anteriores", dijo.
Estados Unidos comenzó el domingo 7 a bombardear a
Afganistán, donde se encuentra el saudita Osama bin
Laden, a quien Washington responsabiliza por los atentados
del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington.
Bin Laden tiene el respaldo del régimen fundamentalista
islámico Talibán, que controla más de
90 por ciento del territorio afgano.
"Nos enfrentamos a la posibilidad de que el Talibán
utilice nuestras armas en contra de nosotros. ¿Y nuestra
respuesta es vender más armas (a la región)?",
agregó Goldring.
Según el acuerdo negociado la semana pasada, Omán
adquirió 12 aviones caza F-16 C/D, 10 misiles antiaéreos
de mediano alcance AMRAAM, 10 misiles Sidewinder, 20 misiles
antinavales Harpoon y equipos de radar.
"La venta propuesta contribuirá a la política
exterior y la seguridad nacional de Estados Unidos ayudando
a mejorar la seguridad de un país amigo", declaró
el Pentágono (Departamento de Defensa). También
"fortalecerá a Omán como socio de la coalición"
antiterrorista, agregó.
Arabia Saudita, Omán, Pakistán, Turquía
y Uzbekistán permitirán que Estados Unidos utilice
sus bases aéreas o sobrevuele su territorio en la campaña
militar contra Afganistán. A cambio, y como hizo con
Omán, se prevé que Washington venderá
armas y otorgará ayuda militar a los demás países.
Estados Unidos es el principal proveedor de armas de Arabia
Saudita, y este año se prevé que las ventas
a ese país superarán los 2.000 millones de dólares.
Así mismo, Washington vendió armas a Uzbekistán
por 1.700 millones y a Turquía por 375 millones.
A raíz de los atentados del 11 de septiembre, Estados
Unidos levantó la prohibición de venta de armas
a Pakistán que había impuesto en 1998 por que
ese país había realizado pruebas nucleares.
La venta de armas sin restricciones a los países dispuestos
a "brindar apoyo retórico a la guerra contra el
terrorismo podría proporcionar a (regímenes)
violadores de derechos humanos los equipos para encarcelar,
torturar o matar a sus propios pueblos", advirtió
Erik Floden, de la revista Arms Trade News.
Estados Unidos "proporcionó armas y entrenamiento
a Irán e Iraq" a partir de los años 70,
recordó Floden.
Estados Unidos fue el mayor proveedor de armas a Irán,
antes de la revolución islámica de 1979 en ese
país. En la guerra entre Irán e Iraq (1980-1988),
Washington envío armas y ayuda militar a Iraq, en forma
encubierta.
Medio Oriente sigue siendo el mercado regional más
grande para la venta de armas, según Floden.
El Servicio de Investigación del Congreso de Estados
Unidos informó que la región recibió
casi 75 por ciento de todas las armas vendidas por Estados
Unidos a países en desarrollo entre 1993 y 1996, equivalente
a 46.000 millones de dólares.
Medio Oriente recibió 47 por ciento de todas las armas
vendidas por Estados Unidos entre 1997 y 2000, o sea 38.400
millones de dólares.
Omán anunció el año pasado que planeaba
gastar un promedio de 2.200 millones de dólares anuales
en su defensa hasta 2005, frente a los 1.700 millones de dólares
de 1999.
Irán y Rusia anunciaron la semana pasada que brindarán
más armas y ayuda militar a la Alianza del Norte, el
grupo opositor de Afganistán que lucha contra el régimen
de Talibán.
A su vez, Rusia negoció la venta de armas por 300
millones de dólares a Irán.
Teherán ya tiene en su poder 94 misiles aire-aire
y lanzadores de misiles, más de 100 tanques T-72 y
T-76, más de 80 vehículos de combate blindados
80 BMP-2, y dos sistemas de artillería de 140 milímetros,
todos ellos adquiridos a Rusia.
Rusia vendió a Irán tres submarinos de clase
Kilo, por valor de 450 millones de dólares.
China proporcionó a Irán 25 aviones caza, cinco
barcos de guerra, más de 200 misiles HY-2 Silkworm
y cantidades sin especificar de cañones de 122 y 130
milímetros.
Irán cesó su venta de armas a Irán durante
varios años a partir de 1995, debido a la presión
de Washington, indicó Goldring.
Pero ahora "creo que los rusos opinan que no recibieron
mucho a cambio por esa pausa. No hay pruebas de que Estados
Unidos haya limitado sus ventas", dijo.(FIN/IPS/tra-en/td/aa/aq/ip/01)
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